La compañía Algasol Renewables y la Universitat de les Illes Balears (UIB) investigarán la producción de biocombustibles con algas y otros microorganismos tras firmar ayer un acuerdo de cooperación.
El director de la compañía, Miguel Verhein, hizo hincapié en que están tratando de aprovechar la capacidad fotosintética de microalgas para producir energía renovable. Así, detalló, la producción de combustible de transporte de líquidos se basa en la tecnología de los diferentes diseños, en un circuito cerrado que garantiza los cultivos no se contaminen y permite cultivar especies diferentes. El experto aseguró que este sistema puede ser utilizado tanto en tierra como en el océano. Además, Verhein aseguró que el proceso para que las algas producen el combustible será "directa y efectiva". El director de Algasol ha avanzado que espera tener los primeros prototipos de culturas en seis a ocho meses.
A diferencia de los combustibles fósiles, generar biocarburantes con algas tiene la ventaja de que tiene materia prima sin límites, indicó el experto. Verhein explicó las microalgas se reproducen 500 veces por día mientras que el aceite de colza tarda entre 12 a 18 meses.
Como se ha explicado por los investigadores, otro de los beneficios de las algas está relacionada con la lucha contra el cambio climático, ya que estas especies convierten el dióxido de carbono en oxígeno. "Con las algas, estamos reciclando el dióxido de carbono y mejorar el medio ambiente.", dijo Miguel Verhein.
Por otra parte, el director de la UIB señaló que esto daría lugar a futuros acuerdos específicos con otras áreas de investigación.
El objetivo de este acuerdo alcanzado ayer entre la empresa de Algasol Renewables y la UIB es promover la cooperación científica en el desarrollo de tecnologías dirigidas a la producción de biocombustibles a través de las algas. Además, se pretende fomentar la transferencia de tecnología de la institución académica derivada de su investigación y que los resultados se pongan en uso comercial.